La violencia y la corrupción nos siguen enfermando
En los últimos meses se han presentado una serie de situaciones con los trabajadores de la salud pública en el país: protestas por reivindicaciones laborales, persecuciones, amenazas y hasta detenciones. Las reinauguraciones de algunos hospitales han sido insuficientes, ya que continúan adoleciendo de problemas de infraestructura y seguridad. La Alternativa Democrática propone incentivar la contraloría social desde el Parlamento y redactar una Ley de Salud que unifique todos los subsistemas. IMAGEN DE LAS AFUERAS DEL HOSPITAL VARGAS CORTESÍA DE MAITRASS
UNIDAD VENEZUELA.- “Yo soy una víctima más del atropello que se viene generando en el Clínico Universitario. Ese mismo grupo que me amenazó tiene al personal con miedo; hay cuatro compañeros que han sido golpeados, personas que en su mayoría tienen más de 50 años. Los agresores trabajan en conjunto con el jefe del personal, Ramón Nevado, quien incluso me denunció en el CICPC por terrorismo”, cuenta Deni Guédez, quien labora como personal de mantenimiento en el Hospital Universitario de Caracas.
Es el mismo caso de un grupo de enfermeras que laboraba en la Maternidad Concepción Palacios y quienes fueron arrestadas por protestar por sus derechos laborales y el mal estado en que se encuentra este centro de salud, pese a que el pasado 22 de mayo fue inaugurado un edificio anexo. Se trata de Laura Vaamonde, Luisa Romero y Nairobi Hernández. Ayer recuperaron la libertad pero con algunas medidas cautelares como la prohibición de acceso a la Maternidad y acercarse a la directora del centro hospitalario, Antonieta Caporales.
“Ellos hacen lo que quieren en los hospitales. Yo tengo 22 años trabajando en el Hospital Universitario, desde los 16 años, y primera vez que se llega a esta situación. Es un terror que le tienen creado a los trabajadores; que si salen a protestar los van votar, los van a meter presos o los amenazan con estos grupos. La situación en los hospitales es grave”, reitera Guédez.
Para el candidato de la Unidad Democrática por la lista del estado Vargas, José Manuel Olivares, razones como éstas son las que ahuyentan a sus compañeros de promoción y los llevan a pensar en ejercer la medicina fuera de nuestras fronteras: “Son pocos los que quieren ser médico residente de unos hospitales sin tecnología, en los que pueden abalearte mientras operas, ganando un salario de apenas Bs.F 2.000”.
Hospitales en coma
El Clínico Universitario, ubicado en Caracas, funciona a medias desde hace unos meses. No hay reactivos para hacer los exámenes médicos, la cantidad de pacientes ha disminuido, la emergencia –inaugurada el año pasado con tecnología de punta- no funciona porque no hay personal que maneje los equipos. “Todos los martes se hacían asambleas para atender a las personas de bajos recursos y ya no se hace. El pote con el que se ayudaba por lo menos a diez pacientes a cubrir sus gastos ya no existe”, expresó Guédez.
El año pasado, el Universitario tenía en promedio 20 galenos en la emergencia, hoy quedan solo dos. Por esa razón está funcionando como un servicio de hospitalización. “Ahí se atiende al paciente que prácticamente tiene las tripas afuera”, denuncia Guédez.
El Hospital Vargas prácticamente está cerrado por remodelaciones en su infraestructura. En este tiempo sólo se remodeló la terapia intensiva y la cocina. “Está cerrada la emergencia, pabellones y pediatría/hospitalización. No están atendiendo en las noches ni los fines de semana”, comentó Ibón León, asistente de nutrición en este centro asistencial. Y, como en el Clínico, también hay carencia de profesionales de la salud. De trece que laboraban en la emergencia, hoy sólo quedan dos y se ocupan también de atender la hospitalización. “Los pacientes tiroteados se devuelven porque no hay quirófano; no hay como atenderlos”, confiesa León.
La situación en el estado Vargas es similar. De acuerdo con José Manuel Olivares, quien está a sólo días de obtener su licenciatura en Medicina, el hospital del Seguro Social, en La Guaira, sufre de un severo hacinamiento, ya que debe atender hasta los partos. “Muchas mujeres por eso prefieren dar a luz fuera del estado, disminuyendo así nuestra tasa de crecimiento y con ello nuestros recursos por situado constitucional”, apunta Olivares. “La maternidad de Vargas aún no se construye, aunque los recursos se han aprobado, y la parroquia más populosa de nuestro estado, Catia La Mar, continúa sin hospital”, agrega.
Por ello desde Unidad Venezuela nos preguntamos ¿por qué la Asamblea Nacional no estimó un presupuesto para este proyecto? Para el sector salud se ha estimado un presupuesto de BsF. 13.896, que en comparación con el 2009 (BsF. 17.356,5) y tomando en cuenta la inflación, es 19% menor. A los hospitales como el Vargas les corresponde BsF. 627,10 para ejecutar proyectos; esta es una reducción significativa.
Olivares, por su parte, lo que observa es manejo doloso de los mismos. “Más allá del recorte presupuestario, el problema del sector salud es de desorganización y recursos mal invertidos. Se aprueban los recursos para las obras pero las mismas no están listas”, plantea el abanderado unitario para diputado por la entidad litoralense.
Urge una Ley de Salud
Para la Alternativa Democrática, un cambio de rostro de la salud pública en Venezuela pasa por recuperar la Asamblea Nacional. Primero para ejercer control sobre el manejo de los recursos, y luego para impulsar una legislación que logre coordinar las acciones que desde el Estado se han venido haciendo a través de las misiones.
“Es fundamental que los ministros le expliquen al país a dónde han ido a parar los reales que se han invertido para la remodelación de los hospitales y el por qué el aumento de sueldo para los trabajadores junto a la garantía de sus condiciones de trabajo dignas, son insuficientes”, manifiesta José Manuel Olivares.
Para el candidato varguense, contar con una Ley de Salud que logre unificar todos los subsistemas, es una necesidad. “Es lo que contempla la Constitución en su artículo 84. Frente a la hipercentralización que impulsa el Gobierno, proponemos un Sistema Nacional de Salud en el que busquemos la coordinación entre todos”.
En ese sentido, Olivares considera que programas como Barrio Adentro deben mejorarse, optando por el reconocimiento de la seguridad social de sus trabajadores. “Desde la Asamblea Nacional promoveremos la tan necesaria Ley de Seguridad Social para que por ejemplo los discapacitados cuenten con un apoyo formal y los enfermos crónicos con un suministro regular de medicamentos”, afirmó Olivares.
Para la Unidad es fundamental que los venezolanos cuenten con un seguro público de salud amplio y universal, que preste un servicio de calidad para todos, sin discriminación, y donde sus trabajadores cuenten con condiciones laborales iguales a las del resto del sector público.
No de otra manera recuperaremos nuestra salud en los hospitales y dejarán de ser extensiones de la inseguridad en todos los sentidos.


