“El alto mando militar debería dedicarse a la seguridad y defensa de los venezolanos”

UNIDAD VENEZUELA.- En nombre de la Mesa de la Unidad Democrática, el diputado Tomás Guanipa (PJ – Zulia) rechazó las recientes afirmaciones del comandante general de la Guardia Nacional, Luis Motta Domínguez, por considerar que las mismas contrarían al artículo 328 de la Constitución, que establece claramente: “En el cumplimiento de sus funciones está al servicio exclusivo de la nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna”. En este sentido, aseguró que sus expresiones colocan al general al margen de la Carta Magna.

El también integrante de la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional manifestó, en nombre de la Unidad, que espera que los representantes del alto mando militar –entre los que se encuentra el general Motta Domínguez– se dediquen a trabajar por los problemas de seguridad y defensa de los venezolanos y dejen la pretensión de convertirse en actores políticos.

No obstante, aseguró que la inmensa mayoría de los profesionales militares venezolanos está en sintonía con la Constitución y que reprueba “las acciones de una camarilla militar que dice representar el sentir de la institución, de la cual son jefes transitoriamente”.

“Hay que recordarle al general Motta Domínguez que el país votó en contra del intento de partidizar a la FAN, planteado en el referéndum de 2007. La victoria del ‘no’ en ese año es un contundente mensaje que la sociedad quiere una FAN profesional y subordinada al poder civil, y no un cuerpo que tutele a la sociedad, que es lo que pretenden algunas personas en el Gobierno (…) La estrategia del Gobierno de partidizar a la FAN no ha dado resultados (…) Los venezolanos y venezolanas quieren que la FAN cumpla con sus obligaciones, y rechaza que se pretenda vincularla a una persona o proyecto ideológico”, resaltó Guanipa.

El diputado de la Unidad cuestionó la memoria de Motta Domínguez, pues aseguró que no fue el Presidente el que dio ‘fuero constitucional’ a la GN, sino el pueblo de Venezuela en el referéndum para la aprobación de la Constitución, efectuado el 15 de diciembre de 1999. “El general también olvidó que en la legislación previa a 1999 se reconocía a la GN como fuerza y lo que hoy el general Motta quiere presentar como una novedad, ya existía en la LOFAN de 1983 y 1995, respectivamente”, dijo.

Para Guanipa, el general Motta Domínguez debería explicarle al país cómo ingresan a las cárceles armas tan sofisticadas y por qué no se cumple el artículo 324 de la Carta Magna que establece que la FAN controla la fabricación, importación, exportación, almacenamiento, tránsito, registro, control, inspección, comercio, posesión, y uso de las armas de guerra, de otras armas, de las municiones, y de los explosivos. “¿Por qué ese artículo no se cumple en los penales de Venezuela? Y, ¿por qué la institución que él dirige no ha sido capaz de ejecutar el mencionado artículo, como responsables de la custodia de los penales?”, cuestionó.

Por otra parte, acotó: “A la sociedad venezolana y a la Unidad le parece extraño que el general Motta Domínguez se niegue a sí mismo cuando dice que, la Constitución de 1961 había marcado una separación, que se acrecentó con el manejo político de los gobiernos de la Cuarta República, hecho el cual, según Motta, separó a los civiles y a los militares. Habría que preguntarle si durante los gobiernos democráticos hasta 1998 fue obligado a gritar consignas políticas o a rendirle culto a una persona. Lo que buscaron los gobiernos democráticos fue unas Fuerzas Armadas profesionales y capaces –como se logró- y que el único requisito para ascender fuera la capacidad profesional y no la capacidad para gritar consignas ideológicas o para adular a una persona”.

Guanipa reiteró al país y a los profesionales militares que la Unidad trabaja para producir un cambio de gobierno por la vía de los votos en 2012, y para ofrecerle a la Fuerza Armada lo que este Gobierno no puede ofrecerle: respeto a su carácter profesional y a no usarla como instrumento partidista, en detrimento de su función de defensa, como lo manda la Constitución.