La Fuerza Armada de Venezuela

Militarizar la política y politizar la organización militar ha sido uno de los grandes errores del actual gobierno. Un error de cara al país, de cara a la institucionalidad en su conjunto, y de cara a la Fuerza Armada.

En estos días, a raíz del avance de la Unidad, el Presidente de la República y algunos de los más altos oficiales de la FAN, han tomado el equivocado rumbo de agredir a la Mesa de la Unidad Democrática. Los insultos proferidos, característicos de un modo destructivo de hacer política, no nos importan. Nuestra atención la ponemos en el falso alegato de esos voceros del oficialismo de que  la alternativa democrática es enemiga de la institución militar, y la prédica inconstitucional, anti militar e infundada, de que la Fuerza Armada debería resistir un triunfo electoral de la Unidad en 2012. Ambas posturas, guiadas por el mismo espíritu anti democrático, constituyen graves irrespetos a la institución castrense, por parte de personeros que en razón de su papel constitucional y su responsabilidad jerárquica, deberían defenderla.

En la Mesa de la Unidad Democrática distinguimos perfectamente entre estos oficiales que por convicción equivocada o conveniencia oportunista dicen lo que dicen, y el conjunto de los miembros de la institución.  Y sabemos perfectamente que esos mensajes, de inspiración sediciosa, no reflejan el sentimiento, la conciencia ni los valores de los militares venezolanos.

La verdad es una y clara. La política militar de la Mesa de la Unidad Democrática se guía por el contenido del artículo 328 y siguientes de la Constitución. Dice el 328:

 “La Fuerza Armada Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y con la ley. En cumplimiento de sus funciones, está al servicio exclusivo de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna. Sus pilares fundamentales son la disciplina, la obediencia y la subordinación. La Fuerza Armada Nacional está integrada por el Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional, que funcionan de manera integral dentro del marco de su competencia propia para el cumplimiento de su misión, con un régimen de seguridad social integral propio, según lo establezca su respectiva ley orgánica.”

Entre tanto, la idea que el oficialismo tiene de la Fuerza Armada quedó plasmada en el artículo sustitutivo del antes citado en el proyecto de reforma constitucional rechazado por los venezolanos el 2 de diciembre de 2007. Propuso la reforma derrotada:

 “La Fuerza Armada Bolivariana constituye un cuerpo esencialmente patriótico, popular y anti imperialista. Sus profesionales activos no tendrán militancia partidista.

La Fuerza Armada Bolivariana será organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación, defenderla de cualquier ataque externo o interno y asegurar la integridad del espacio geográfico mediante el estudio, planificación y ejecución de la doctrina militar bolivariana, la aplicación de los principios de la defensa integral y la guerra popular de resistencia, la cooperación en tareas de mantenimiento de la seguridad ciudadana y del orden interno, así como la participación activa en planes para el desarrollo económico, social, científico y tecnológico de la Nación, de acuerdo con esta Constitución y la ley. En cumplimiento de su función, estará siempre al servicio del pueblo venezolano en defensa de sus sagrados intereses y en ningún caso al de oligarquía alguna o poder imperial extranjero.

Sus pilares fundamentales son esta Constitución y las leyes, así como la disciplina, la obediencia y la subordinación.

Sus pilares históricos están en el mandato de Bolívar: “Libertar a la Patria, empuñar la espada en defensa de las garantías sociales y merecer la bendición del pueblo.”