Inversión en educación
De cara al país — en diciembre 2, 2011 a las 11:14 amEl crecimiento económico trae más oportunidades, pero por si solo no basta para producir igualdad para aprovechar esas oportunidades. La gran niveladora de la sociedad es la Educación.
Si no mejoramos la educación que ofrecemos a nuestros niños y jóvenes, no les estaremos ofreciendo a ellos un futuro. El libro ¡Basta de Historias! del escritor argentino Andrés Oppenheimer es una requisitoria, pero también un desafío.
Actualmente, hay eventos en curso que nos permiten ser optimistas.
Aquí en Brasil, los sectores privado y público han abrazado una coalición llamada Todos Pela Educacao, Todos por la Educación. Para 2022, las metas son: Que cada muchacho o muchacha entre 4 y 17 años esté en la escuela; Que todos los niños y niñas de 8 años sepan leer y escribir; Que todo estudiante aprensa lo apropiado a su edad según estándares internacionales como la prueba PISA; Que todo estudiante culmine educación media; Que el Estado garantice la inversión en educación básica.
En Chile, del fin de la dictadura militar a 2010, la inversión pública en educación se ha triplicado. Como resultado, las horas de estudio en las escuelas pasaron de 940 a 1200 al año, y de menos de nueve años de escolaridad, los niños y jóvenes chilenos pasaron a casi doce.
Uruguay y Perú han introducido programas como “Una computadora para cada niño”.
Colombia está invirtiendo más y más en investigación científica y tecnológica, y ha incrementado sensiblemente la población estudiantil en educación media y superior.
¿Es un sueño imaginar cuan poderosos podrían ser esos esfuerzos si trabajamos juntos? Sumando fuerzas y recursos nacionales, públicos y privados.
Sí, es un sueño, pero un sueño posible.
Si queremos estar en el futuro, ¡mejor empezamos ya!









